Mientras el pueblo hondureño cumple más de cien días
de resistencia heroica y nuestro hermano Mel Zelaya aguarda en la embajada
del Brasil su restitución a la Presidencia, representantes de
la OEA llegaron al país centroamericano para tratar de responderse
dos preguntas: saber hasta dónde están dispuestos a llegar
los golpistas, en su bárbaro empeño de estirar un Gobierno
espurio que está llevando a Honduras a la peor crisis económica
y social que haya vivido en su historia, y ver de qué manera
esta Patria hermana recupera el cauce democrático, haciendo efectiva
la condena unánime a un oprobioso golpe de Estado, de nuevo cuño,
que puede reproducirse en cualquiera de nuestros países. Resultado:
comprobaron lo primero y no pudieron hacer valer lo segundo.
Lo visto hasta ahora, en los intentos negociadores, parece un guión
estancado que contrasta con lo que acontece en todo el territorio hondureño:
un pueblo alzado contra una dictadura burguesa que recurre permanentemente
al atropello y a la represión.
La crisis hondureña enfrenta a dos fuerzas de muy distinto talante:
una responde a la razón y a la legitimidad democrática,
la otra a la irracionalidad y al fascismo más grotesco. Considerarlas
por igual es una aberración sin límite que mancha la dignidad
nuestroamericana. Permítaseme la reiteración: si se las
considera por igual, no hay resolución posible para la crisis.
Honduras, más temprano que tarde, con la fuerza huracanada de
su pueblo en la calle, vencerá. Es la batalla entre el poder
constituido del estado burgués y el poder popular constituyente
que despertó del letargo.
II. Nos duele Honduras doblemente: por ser un país de Nuestra
América y, muy especialmente, por ser un miembro de la Alianza
Bolivariana. Alianza que cada día cobra mayor fuerza consolidando
la unión entre las naciones que la conformamos. Muestra irrefutable
de ello son los acuerdos que el pasado 7 de octubre firmamos con el
presidente Rafael Correa en el marco de la reunión trimestral
entre nuestros dos gobiernos.
Ciertamente, como bien lo señaló Correa, hay enemigos
que quieren romper la unidad. Ello nos obliga a superar tonterías
como la competencia entre países, la supremacía del consumidor
y el individualismo.
Ecuador y Venezuela avanzan en una dirección radicalmente diferente,
en la dirección que señalan la cooperación, la
complementación, la solidaridad y la fraternidad, como corresponde
a dos pueblos que han decidido unirse siguiendo el mandato bolivariano:
de corazón. Bolívar continúa diciéndolo:
“Si no nos llamamos al orden y a la razón, un nuevo coloniaje
legaremos a la posteridad”.
En la medida en que fortalezcamos el ámbito bilateral, estaremos
asegurando la continuidad de nuestras dos revoluciones e imprimiéndole
una dinámica de aceleración al nuevo proyecto histórico
unitario que encarna el ALBA.
Nos volveremos a encontrar en Ecuador en el mes de enero de 2010, para
evaluar los proyectos en curso. Proyectos que marchan –bueno es
enfatizarlo– según un riguroso cronograma porque, siguiendo
a Bolívar, lo que queremos es que nuestra unión sea real
y verdaderamente efectiva, esto es, real y verdaderamente eficiente
en función del bienestar de nuestros pueblos.
III. De la mayor importancia estratégica fue la rueda de prensa
conjunta del 3er. Vicepresidente del Consejo de Ministros, el Ministro
del Poder Popular para la Economía y Finanzas y el Presidente
del Banco Central de Venezuela el jueves 8 de octubre. Se disiparon
muchas dudas. Dudas puestas a rodar deliberadamente por la contrarrevolución
mediática, con el deliberado y avieso fin de crear confusión
y desconfianza en el Pueblo.
Extraordinaria fue también la otra rueda de prensa, la que dieron
el 4to. Vicepresidente del Consejo de Ministros junto a los Ministros
de Obras Públicas y Vivienda y de Industrias Básicas y
Minería.
¡¡Ahora, necesario es mantener la ofensiva y el Reimpulso
Revolucionario!! Quienes pronostican el desplome de la economía
venezolana se quedarán con las ganas. Resistiremos con éxito
los embates de la presente crisis estructural, que no es sólo
del capitalismo, como bien lo puntualizó Jorge Giordani, sino
del capital. Algunos datos nos permiten visualizar la magnitud escalofriante
de esta crisis: en los Estados Unidos el desempleo subió a casi
10 puntos y, paralelamente, 50 millones de estadounidenses están
fuera del sistema de salud.
Mientras escribo hoy sábado por la madrugada me llegan noticias
frescas acerca de la evolución de la crisis: “Según
la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la crisis económica
empujó durante el 2009 a 61 millones de personas hacia la desocupación,
y en el mundo hay ahora 241 millones de trabajadores de brazos caídos,
la mayor cifra de desocupados de la historia. (IAR Noticias)”.
“Se espera que el número de personas pobres crezca 90 millones
para el 2010, mientras al menos 59 millones se unirán a las filas
de los desempleados, según afirmó el Presidente del Banco
Central, Robert Zoellick. (IPS)”. No tiene nada de casual que
Venezuela sea uno de los cuatro países del mundo que avanzaron
cuatro puestos en cuanto al Índice de Desarrollo Humano, según
el Informe Mundial 2009 del Programa de las Naciones Unidas para el
Desarrollo (PNUD). Y no es casualidad que, según el mismo informe,
somos el país con la mejor distribución del ingreso en
toda Nuestra América, esto es, con el mejor índice, para
decirlo con Bolívar, de igualdad establecida y practicada.
IV. El pasado 8 de octubre conmemoramos el Día del Guerrillero
Heroico y el Día del Médico Integral Comunitario. Quisimos
rendirle el más vivo homenaje al Che, con el acto de recibimiento
del nuevo contingente de médicas y médicos cubanos: vienen
a combatir por la salud y la vida en ese gran frente de la batalla social
que se llama Barrio Adentro.
Ha comenzado el reimpulso de la Misión Barrio Adentro, el más
poderoso y efectivo reimpulso. Sobre todo en Barrio Adentro I, porque
allí fue donde el proceso de revisión y rectificación
detectó los mayores problemas. Nunca olvidemos que Barrio Adentro
I marcó un antes y un después en nuestros barrios. Un
antes y un después que se define por el acceso a la atención
gratuita y de calidad a quienes siempre estuvieron excluidos del derecho
a la salud.
Para seguir honrando nuestro compromiso con el pueblo, contamos con
la solidaridad incondicional de un país que cuenta con uno de
los mejores sistemas de salud del mundo: la Cuba revolucionaria.
V. Vaya nuestra felicitación a la selección de Venezuela
por su destacadísima participación en el Campeonato Mundial
Sub 20 Egipto 2009. Nuestros muchachos marcaron un antes y un después
para el fútbol nacional: no sólo clasificamos, por primera
vez, para un Mundial, sino que pasamos a octavos de final. Frente a
Emiratos Árabes tuvimos, simplemente, un revés: un revés
–bueno es señalarlo– en un partido sumamente parejo
y cargado de alternativas.
Nuestros muchachos se dieron por entero: se comportaron como verdaderos
héroes.
Nuestro reconocimiento, pleno de fervor patrio, a nuestra selección
como un todo. En especial, a su cuerpo técnico que tanto ha contribuido
a forjar esta nueva generación de futbolistas que es orgullo
nacional.
¡¡Muchachos, sigan forjando la Generación de Oro!!
VI. El viernes nos enteramos de lo que, en primera instancia, parecía
más un equívoco de los titulares, que una noticia real:
El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, obtiene el Premio
Nobel de la Paz 2009. La primera pregunta que debemos hacernos es qué
privó para que el afortunado fuera el Presidente estadounidense
y no alguno de los 205 nominados restantes.
¿Qué ha hecho Obama para merecer este galardón?
El jurado valoró, como rasgo determinante, su deseo por un mundo
sin armas nucleares, olvidando su empeño por perpetuar sus batallones
en Irak y Afganistán, y su decisión de instalar nuevas
bases militares en Colombia. Por primera vez asistimos a un merecimiento
sin que el postulado haya hecho nada por merecerlo: premiar a alguien
por un anhelo que está muy lejos de hacerse una realidad.
Pero así está el mundo. Imagínese alguien que a
un pitcher le den el Cy Young comenzando la temporada, sólo porque
dijo que va a ganar 50 juegos, no va a perder ninguno, va a ponchar
a 500 bateadores y su efectividad no pasará de 0,5. Dijera Rosinés:
¡Na’ guará! Mientras tanto, empeñados día
a día como estamos en la solución de mil problemas, alegría
inmensa es la que nos plena el alma al comprobar cómo avanzamos
con mayor determinación libertaria hacia la consolidación
de una alternativa real para nuestros pueblos, aunque desde Washington
nos recomienden que debemos ser un país más “constructivo”
para la región; ¡Las cosas que hay que oír! Lo que
les “preocupa” en verdad es nuestra manera de fundirnos
en un destino que tiene a los pueblos de América en el epicentro
de los cambios y no en sus fallidas “alquitas” que se estrellaron
contra el valor unitario de unos pueblos decididos a ser libres y soberanos.
¡Viva el Che!
¡Hasta la victoria siempre!
¡Venceremos!