Este tiempo venezolano, que entre todos los que amamos esta Patria estamos
construyendo, se ha decidido, sí, a retribuir nuestros esfuerzos
y sacrificios para brindarnos buenas nuevas que no son consecuencia
de la simple casualidad.
“Tengamos una conducta recta y dejemos al tiempo hacer prodigios”,
recomendaba, sabio al fin, nuestro Libertador al general Tomás
de Heres el 20 de abril de 1825: devenir ineludible que premia a quienes
se mantienen firmes en los principios y en la justicia universal.
Por eso, queremos saludar la gran victoria de las fuerzas socialistas
y revolucionarias en la primera contienda electoral que se hace en Pdvsa
de forma transparente y con participación mayoritaria, sin exclusión
alguna, del 80% del total de los trabajadores y trabajadoras.
Lo que hemos vivido todos los venezolanos a través de este ejercicio
democrático de la Federación Única de Trabajadores
Petroleros de Venezuela (FUTPV) –ejercicio de reafirmación
patriótica y revolucionaria– es la más clara demostración
de una clase obrera que está asumiendo su papel de vanguardia
para apropiarse así de su realidad y transformarla.
Son las consecuencias fieles de una conducta recta signada por una poderosa
conciencia de clase la que ha permitido que hoy comencemos a ver estos
prodigios: una clase trabajadora que nunca dio su brazo a torcer en
aquellos tiempos de la IV República en los que se entregaba nuestra
principal industria nacional, bajo la complicidad de una pseudo dirigencia
obrera; clase trabajadora que durante el criminal sabotaje de 2002 y
2003 fue capaz de ponerla de pie luego que fuera paralizada casi en
su totalidad.
El espíritu demostrado por los trabajadores durante el golpe
petrolero y el de la jornada de este jueves 2 de octubre es el mismo
espíritu de aquella gran huelga petrolera de diciembre de 1936
a enero de 1937, cuando nuestros trabajadores se dieron a conocer ante
el mundo como una clase real y verdaderamente heroica.
Impregnémonos todos de este mismo espíritu y aceleremos
la conformación de las patrullas laborales del PSUV en toda la
extensión de nuestra Patria, bajo la premisa insoslayable de
que jamás llegaremos a construir el socialismo mientras sigamos
perpetuando la enajenación del trabajo. “La suprema autoridad
–creía Bolívar– debe ser perpetua; porque
en los sistemas sin jerarquías se necesita, más que en
otros, un punto fijo alrededor del cual giren los magistrados y los
ciudadanos, los hombres y las cosas”. Hoy estamos convencidos
de que esa suprema autoridad no es otra que la que emana de nuestro
pueblo como un todo, y dentro de él, sus trabajadores y trabajadoras.
Patrullas laborales y patrullas sectoriales en general están
llamadas, entonces, a trabajar por un tipo de perpetuidad que no sea
otra que la encarnada por nuestro pueblo: ¡¡La Patria perpetua!!
La admirable celebración del 60° aniversario de la República
Popular China, es la fiel constatación ante el mundo de un pueblo
que aprendió a caminar con sus propios pies, sin dejar de recordar
de dónde venía, sin olvidar la fuente de su gran sabiduría.
Para nosotros, China es el fiel recordatorio de que sí se puede
ser libre y soberano, y sí podemos construir un socialismo que
obedezca a nuestros más sagrados propósitos y afincado
en nuestras propias raíces.
Al no tener China intereses sino amigos en el mundo, la Revolución
Bolivariana es afortunada al compartir un mismo sentimiento con tan
grande nación; sentimiento que es a su vez fundamento del nuevo
mundo multipolar que estamos empeñados en construir.
¡Viva la República Popular China! ¡Viva su Revolución
triunfante! Pensando en las consecuencias de la II Cumbre América
del Sur-África, hay que ver no sólo lo que es evidente
en términos de unión, reorganización y reconfiguración
del mapa político –y también reencuentro y fortalecimiento
con nuestro común mapa histórico y espiritual– sino,
también, en cuanto a nuestra potencialidad económica común
y sus resultados a corto, mediano y largo plazo.
No quiero concluir estas líneas sin destacar el pase a octavos
de final de nuestra selección en el Mundial de Fútbol
Sub 20 Egipto 2009. Brillante ha sido la participación de nuestros
muchachos: dos grandes victorias en la primera ronda.
Venciendo y convenciendo.
Igualmente, Venezuela se ha clasificado para el Campeonato Mundial de
Béisbol Juvenil a celebrarse en Canadá en el 2010. Clasificación
ganada, en buena lid, en el IX Panamericano de Béisbol Juvenil
celebrado en Barquisimeto.
De corazón: felicitaciones a nuestros héroes del fútbol
y del béisbol.
¡¡Esa es nuestra generación de oro!! Sea propicia
la ocasión también para felicitar al Pueblo de Brasil
y al presidente Lula por la elección este viernes de Río
de Janeiro como sede de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos
de 2016 . Sin que me queden dudas, quiero enfatizarlo con el más
profundo orgullo nuestroamericano, indoamericano y afroamericano: este
mérito del que hoy gozan los brasileños y las brasileñas
se inscribe como el primer logro en grande y en colectivo del ASA: tal
y como nos lo pidió Lula y tal y como prometimos nuestro apoyo
a una causa que se convirtió en la de nuestras naciones del Sur-Sur,
cumplimos al emitir un voto común y una solidaridad sin condiciones,
a no ser la de la universalización del deporte como un derecho
sin exclusión alguna de todos y para todos por igual. Conozco
la sensibilidad humana y social de Lula, sé que cuando dice y
piensa en Brasil, dice y piensa también en una sola y grande
Patria que se llama Humanidad, como profesara Martí. De allí
entonces sus lágrimas y toda su emoción.
Vamos ahora, todos y todas, a apoyar al Brasil para que las Olimpíadas
de Río de Janeiro en el 2016 sean las mejores de la historia.
Y que los gorilettis, indignos del nombre de hondureños, cesen
en la insensata pretensión de apagar la alegría de los
brasileños con su permanente provocación a lo que es territorio
sagrado del Brasil según las leyes internacionales: la sede de
su embajada en Tegucigalpa. Brasil no está solo y lo hemos demostrado
otra vez en Copenhague: ¡Força Brasil! ¡Mucha Fuerza!
¡Hasta la victoria siempre!
¡Venceremos!