Las
Líneas de Chávez
DESDE
TEHERÁN...
Hoy sábado concluye aquí en Teherán la Cumbre
del G-2, Irán y Venezuela, con la firma de un conjunto de nuevos
acuerdos que constituyen la línea de partida del nuevo mapa 2010-2020,
sobre el cual navegaremos estas dos Repúblicas, sus pueblos hermanos
y sus Revoluciones
Escribo en Teherán, esta grande y milenaria ciudad, cuyos ruidos
entran por mi ventana que amanece. Hoy es sábado 4 de abril y cuando
me levantaba a las 6 de la mañana en Caracas eran las 9 de la noche
del viernes 3… ¡todavía! ¡Qué cosas estas
las del tiempo y el espacio con sus leyes y su relatividad!
Prendo el televisor, conectado directo al satélite, y ahí
está Vanessa con su programa Contra Golpe, desde los espacios recuperados
del Puerto de Maracaibo. El viento bate fuerte desde el lago y la Patria
me llega de repente a través de la pantalla. Oigo la voz del pueblo,
de los consejos comunales allí presentes. Oigo la voz de la Fuerza
Armada en la persona del coronel presidente del puerto. Oigo pues, la
voz de la Revolución que avanza.
Y desde aquí te digo, hombre, mujer, compatriota que me lees: ¡No
desmayemos en la Ofensiva Revolucionaria a lo largo de todo el frente
de Batalla!
Pudimos comunicarnos vía telefónica con Vanessa. Y luego
con el Dossier de Walter Martínez. Hablamos varias horas, mientras
seguía saliendo el sol más allá de las montañas
nevadas de Teherán, aquí en el corazón del Oriente
Medio.
Mientras tanto, todo el mundo ha estado pendiente de la Cumbre del G-20
en Londres, la capital del viejo imperio británico. Comenzó
con bombos y platillos y podemos decir que terminó sin pena ni
gloria, a pesar del optimismo desplegado en las declaraciones por algunos
de sus protagonistas.
Ya lo había dicho en Caracas, en Doha, aquí en Teherán,
recordando al gran caudillo José Gervasio Artigas: “No debemos
esperar nada sino de nosotros mismos”. Y así es, en verdad.
¿A quién sino a los que no quieren ver la realidad se le
puede ocurrir poner en manos de un incendiario la tarea de apagar el incendio?
Pero eso es exactamente lo que han decidido: darle de nuevo gigantescas
cantidades de dólares al Fondo Monetario Internacional, al Banco
Mundial… ¡Válgame Dios!... Otorgarle mayores poderes
a la Organización Mundial de Comercio y amenazar incluso a aquellos
países del tercer mundo que caigan en “el pecado del proteccionismo”.
¡Sálvese quien pueda!
Sencillamente no quieren o no pueden escapar a la perversa lógica
neoliberal y pretenden aferrarse a los principios del salvaje modelo capitalista.
¡Así son los fundamentalistas!
Nosotros, en cambio, continuamos construyendo nuestro camino y transitando
por él, aportando nuestros modestos esfuerzos en la conformación
del mundo pluripolar, multicéntrico, en el cual se logre llevar
a la realidad aquel concepto bolivariano del “equilibrio del Universo”.
Hoy sábado concluye aquí en Teherán la Cumbre del
G-2, Irán y Venezuela, con la firma de un conjunto de nuevos acuerdos
que constituyen la línea de partida del nuevo mapa 2010-2020, sobre
el cual navegaremos estas dos Repúblicas, sus pueblos hermanos
y sus Revoluciones.
Ayer inauguramos la sede en Teherán del nuevo Banco Binacional
Iraní-Venezolano (BBIV), para cuyo nacimiento trabajamos intensamente
durante más de dos años y que desde ahora se constituye
en un nuevo instrumento para liberarnos precisamente de la dictadura del
dólar.
Esta creación de un Banco Binacional entre la nación persa
y la nuestra nos recuerda aquellas palabras que Martin Luther King pronunciara
en 1963: “Nos rehusamos a creer que el banco de la justicia está
quebrado”. Mientras en el mundo entero, en especial en los grandes
centros financieros, siguen quebrando y derrumbándose los grandes
bancos, en nuestro Sur, es justicia, nacen nuevas instituciones financieras
bajo un nuevo concepto que dista mucho del capitalismo en caída
libre. Con Irán hemos comenzado a proyectar también la creación
de una gran empresa Gran Nacional de medicamentos que contribuya al quiebre
de las grandes transnacionales farmacéuticas de la muerte. El fortalecimiento
de otros proyectos —agropecuarios, alimentarios, mineros, energéticos—
fue parte importante de nuestra agenda dentro del propósito estratégico
de convertir a nuestra nación en una potencia soberana e independiente,
en la medida de lo posible.
La Cumbre del ASPA en Doha, y esta del G-2, Irán y Venezuela, son
la prueba palpable de que otro mundo ya comienza a ser posible, ante el
triste espectáculo observado también con atención
de parte nuestra, en las antípodas: la cumbre del G-20.
Esta noche viajaremos a Japón. Será un largo viaje. Y luego
iremos a Pekín, esa gigantesca ciudad capital de la nueva superpotencia
mundial del siglo XXI.
Ahora no tengo casi ni tiempo para escribir. Por tanto, estas líneas
de hoy son más cortas de lo normal. Así no se quejarán
Jesse ni Eleazar.
Cuando ustedes estén leyendo mis letras, estaremos en el avión
de Cubana que nos prestó Fidel, rumbo al Japón. Y ya será
Domingo de Ramos. Pido desde estos mundos de Dios, que Cristo vuelva de
verdad, sus valores, su pasión, su esperanza. Pido que resucite
cada día en los corazones de todas y de todos. Y que se haga realidad
hermosa el Reino que vino a anunciarnos: ¡el socialismo! |
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