Las
Líneas de Chávez
YARE:
La Escuela de los Diablos
Escribo hoy jueves 26 de marzo, día de terremotos
Un día como hoy, hace 15 años, salí de la cárcel
y ocurrió un verdadero terremoto en mi vida. Era sábado
y al día siguiente, Domingo de Ramos, comenzaba la Semana Santa
de aquel año 1994, que marcaría de muchas maneras este rumbo
que aquí nos lleva.
Ese día quedó atrás aquella escuela que fue la cárcel,
con sus hornos forjadores y sus días y días de batalla moral,
política, ideológica. Una cárcel y una batalla que
fue convirtiéndose, desde los primeros días en el Cuartel
San Carlos, en referente, en núcleo alternativo de poder naciente,
de revolución palpitante, de patria pujante, de parto histórico...
Esos dos años y cincuenta días de prisión constituyeron
una poderosa dinámica creativa y creadora que se puso en marcha,
como una gran maquinaria, abriendo los caminos del futuro.
¡¡Cuántas cosas se desataron, Dios Mío!! Ahora
me doy perfecta cuenta, quince años después, de que fue
aquella una cárcel liberadora. Vaya qué maravillosa contradicción...
Gracias a la generosidad de un buen grupo de viejos compañeros
y compañeras, en los últimos años han venido llegando
a mis manos muchos valiosos documentos, en los cuales se recogen inolvidables
y muy importantes episodios de aquellas batallas de la cárcel.
Hubo una de esas batallas que fue fundamental, pues de sus resultados
dependía grandemente el futuro de la Revolución que nacía,
y el destino de la Patria Venezolana, por tanto.
Debo admitir hoy que fue aquella, una batalla de mil demonios. En algunas
ocasiones llegué incluso a sentir los terribles crujidos de la
soledad.
Esa, la batalla fundamental a la que me refiero, fue el combate contra
todas las fuerzas y todos los planes que pretendieron destruir al Movimiento
Bolivariano Revolucionario 200, aniquilarlo como organización revolucionaria
naciente que comenzaba a impactar poderosamente el movimiento popular;
que pretendieron destrozar nuestra incipiente construcción ideológica
Bolivariana, Robinsoniana y Zamorana; que pretendieron absorber y con
ello anular el insurgente liderazgo incontaminado de aquella nueva generación
de jóvenes militares y civiles, que había tomado de nuevo
las banderas de Bolívar y comenzaba a marchar con su espada desenvainada.
¿Quieren ustedes deleitarse con una pequeña muestra de aquella
intensa batalla? Pues allí va la siguiente transcripción
de un muy interesante documento fechado en Yare el 29 de mayo de 1993,
apenas unos días después de la destitución del rey
de la corrupción que fue Carlos Andrés Pérez. Dicen
que “para muestra un botón”. Es uno de los “Documentos
de las madrugadas” y fue enviado con la clasificación de
“Confidencial” en sus doce páginas, a cada uno de los
oficiales y suboficiales prisioneros, tanto en el viejo cuartel San Carlos,
como en el Fuerte Tiuna.
Casi dieciséis años después de escritas aquellas
líneas con una pequeña máquina de escribir, cuando
comenzaban las lluvias de mayo, comparto hoy con ustedes algunos de sus
pasajes: ... “No podemos seguir dando golpes en el vacío,
marchando de traspiés en traspiés, desgastándonos
terriblemente, bajo una fuerte y continua campaña sicológica
proveniente del enemigo y que busca desgastar, distraer y hasta dividir
a nuestros familiares, abogados y amigos. No tenemos más alternativa
que cerrar filas ante esta situación. O desgastarnos y perecer.
¡¡ No podemos permitirlo!!. Tanto nos ha costado a tantos,
durante tanto tiempo, que bien vale la pena continuar con nuestras banderas
en alto.
¿Arriarlas ahora, cuando todo un pueblo nos mira con expectación?
La historia de los pueblos no nos permitiría después ni
siquiera decir, como el triste Jaime Lusinchi: `me engañaron’...”
Son estas líneas parte del diagnóstico situacional que entonces
vivíamos, lleno de amenazas y peligros.
... “El otro peligro es la anarquía, no menos dañina
que la acción del enemigo y contra la cual debemos luchar sin vacilaciones
de ninguna especie. Ya lo decía nuestro máximo líder,
el General en Jefe y Libertador Simón Bolívar: `EN LA GUERRA,
SE NECESITA QUE TODO MARCHE UNIFORMEMENTE Y NO SE HAGA NADA FUERA DEL
PLAN PREVISTO, PUES EN LA UNIDAD DESCANSA LO MEJOR DE NUESTROS BUENOS
SUCESOS’.
Y estamos en una guerra de todo orden, amigo mío: política,
ideológica, económica, militar...
Y es una guerra que apenas comienza y cuyo desarrollo nos exigirá
en adelante muchos sacrificios. Y mucha unidad.
Los golpes recibidos deben enseñarnos y el proceso de decantación
natural que se ha venido dando, debe solidificarse cada vez más.”
Analizándolo con detalle, podemos darnos cuenta que el documento
expresa tres líneas estratégicas para enfrentar la coyuntura
de aquel momento histórico.
Las líneas que vienen están llenas de angustia, de pasión,
de dolor, pero también de firmeza y esperanzas: ... “Por
otra parte, después del obligado paréntesis que nos impuso
el caso del juicio a CAP, ahora es perentorio entrar de nuevo, con ímpetu
y decisión, en el espinoso tema de las elecciones de diciembre
de este año. En tal sentido, debemos recordar que ya el MBR 200,
después de un proceso de consultas internas, cuyos resultados reposan
en nuestros archivos, tomó la decisión siguiente, en marzo
de este año: a. No a la formación de un partido político
(hubo una propuesta en este sentido, bastante seria por cierto).
b. No a las alianzas ni apoyos a partido político alguno para las
elecciones.
c. Sí al trabajo militar. (con toda la responsabilidad que esto
significa) A pesar de que esta decisión fue tomada como resultado
de amplias discusiones del colectivo, sin embargo recientemente se inició
una ofensiva por varios frentes, destinada a lograr el apoyo del MBR-200
a alguna de las opciones electorales de Andrés Velásquez
(Causa R) o Rafael Caldera (MAS, sectores de COPEI, como el llamado 'Herrerismo'
y 'Calderismo', más otros partidos y grupos políticos).
Últimamente se habla de otras variantes, cual es apoyar a ambos
candidatos, con el supuesto de que cualquiera de ellos sería 'lo
menos malo' para el país. Semejante variante creo que no podremos
conseguirla en ninguna etapa de nuestra accidentada historia política
(apoyar a dos sectores contradictorios al mismo tiempo).
Debo decirte que mi disposición a luchar contra esta tendencia
es total. Con todas mis fuerzas voy a enfrentar este intento, para mí
sin sentido dentro de nuestras perspectivas de lucha.
Aún a riesgo de quedarme solo.
Pero es que estoy absolutamente convencido que esto forma parte de un
intento que viene de lejos y por muchas vías, con muchos recursos:
ACABAR CON EL MBR-200 como esperanza de las mayorías irredentas
de la Patria violada, DESGARRAR nuestras banderas Bolivarianas, Robinsonianas,
Zamoranas; acabar con el ÁRBOL DE LAS TRES RAÍCES. Y es
que cada vez que recuerdo cuánto ha costado este proyecto, tantos
años de lucha y de sacrificios, los muertos que comenzaron a irse
con el Comandante Felipe Acosta Carles, para seguir con Carregal Cruz,
Cabrera Landaeta, Jara Bejarano y tantos otros cuyos nombres no me llegan
en esta madrugada de Yare... los presos, los expulsados, los exiliados...
entonces me digo que no tenemos cómo justificar un cambio de banderas
a estas alturas, cuando la lucha apenas comienza. Menos aún cuando
hemos observado en estos meses transcurridos desde nuestra histórica
insurrección que la clase política no ha dado muestras fehacientes
de tener la más mínima voluntad de cambios profundos; cuando
hemos sido testigos de la gran capacidad de fraude y manipulación
que tiene el sistema imperante.
Y he aquí algo fundamental, aunque pretenda desconocerse: apoyar
cualquier opción electoral en este marco contextual, es apoyar
al mismo sistema contra el cual tomamos las armas, el mismo que nos ha
mantenido como secuestrados políticos durante más de un
año y que ha arremetido contra un pueblo indefenso'...
Mujer, hombre, joven, compatriota que me lees, han pasado tres lustros
y aquí nos encontramos hoy, comenzando el tercer ciclo histórico
de la Revolución Bolivariana.
Dentro del concepto de la gran estrategia, estamos en plena ofensiva nacional
e internacional.
De allí, la exitosa realización esta semana que pasó,
de la 1ra Cumbre de Jefes de Gobierno y Diputados Revolucionarios en la
Academia Militar, de donde salieron numerosos elementos, ideas, propuestas
y planes para la inaplazable tarea de la construcción del socialismo
desde abajo, desde las comunas, con el poder popular como alma y arma
del proceso revolucionario en lo ético, lo político, lo
social, lo económico, lo territorial...
Y en el ámbito internacional, teniendo como escenario la gran crisis
mundial del capitalismo, ustedes saben que hoy comenzamos una gira que
nos llevará a Qatar, en la península Arábiga, donde
tendrá lugar la Cumbre de los Países Árabes con la
Unión de Naciones Suramericanas.
Luego cruzaremos el Golfo Pérsico para hacer una visita de trabajo
a la República Islámica de Irán, donde entre otros
eventos de importancia vital, inauguraremos el Banco VenezolanoIraní,
que aspiramos se convierta más adelante en el Banco Internacional
del Petróleo.
Y finalmente, cruzaremos toda el Asia para visitar a Japón, donde
se está prefigurando un interesante acuerdo energético bilateral,
de gran importancia para nuestro pueblo.
Mientras tanto, la burguesía venezolana sigue y seguirá
ladrando furiosamente.
¡Que importa! Recordemos al Caballero Andante: “Que ladren
los perros, nosotros cabalgamos”.
La estrategia sigue siendo la misma, aquella de las madrugadas calurosas
del Valle de los Diablos de Yare: ¡La unidad del pueblo, la unidad
militar, la unidad civilmilitar, la unidad del PSUV y los partidos
revolucionarios¡ Y junto al Gran Frente Nacional con sus Comités
Socialistas y al Partido Socialista Unido de Venezuela con sus Batallones
Socialistas, continuemos arreciando la gran ofensiva moral, política,
económica, social: ¡¡La construcción del Socialismo
del Siglo XXI en Venezuela!!
¡Venceremos! |
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