Segunda
entrega
La
Cuarta Fase: "El Despliegue"
Lea la segunda edición de las Líneas
de Chávez
“El mundo gira…” dice una vieja canción de los
años 60. Y gira de verdad.
“Dejen al viento soplar…”. Y sopla de verdad.
Asumió Barack Obama, en medio de grandes expectativas
de un mundo que dice “ya basta”, ante tantas agresiones de
un Imperio en decadencia. Ha dicho que allí donde “los líderes
que quieren crear conflictos estén dispuestos a abrir el puño”,
entonces “les vamos a tender la mano”.
Pues bien, desde aquí, donde millones de seres
humanos, en el Sur del planeta, hemos sufrido desde hace tanto tiempo
los puñetazos del Imperio norteamericano, estoy seguro que recojo
la voz de los pueblos atropellados, cuando digo que quien debe abrir de
verdad sus puños, es precisamente el gobierno de Estados Unidos.
Desde todo el mundo llegarían entonces manos extendidas, llenas
de fraternidad. Entre ellas, sin duda, las de este soldado revolucionario
y las de millones de venezolanas y venezolanos que, aunque Obama todavía
no lo sepa, aquí estamos construyendo una democracia profunda:
¡el Socialismo Democrático!.
Mientras tanto, “dejemos al viento soplar”,
y digamos como Santo Tomás: “ver para creer”. Y como
nuestro amigo y gran escritor uruguayo Eduardo Galeano: “ojalá”.
Fidel, desde su trinchera de ideas, esa que la vida le
reservó para continuar incidiendo en las batallas del siglo XXI,
siguiendo aquel estratégico lineamiento de Simón Bolívar,
cuando dijo en Angostura que “la imprenta es la artillería
del pensamiento”, ya lo adelantó en sus escritos de hace
apenas unas horas:
“Sin embargo, a pesar de todas las pruebas soportadas,
Obama no ha pasado por la principal de todas. ¿Qué hará
entonces cuando el inmenso poder que ha tomado en sus manos sea absolutamente
inútil para superar las insolubles contradicciones antagónicas
del sistema?”.
Ya Lula también había dicho lo suyo hace
unos días, desde la ancha Planicie de Maracaibo, allá donde
con apoyo brasileño, estamos construyendo un polo socialista de
desarrollo: “Chávez, tenemos que hablar con Obama antes que
lo atrape la maquinaria”.
Mientras tanto, en medio del torbellino de acontecimientos
mundiales, aquí en la Patria de Bolívar continúa,
cada día más intensa, esta batalla política por la
Enmienda Constitucional. Lo repito: aquí, los patriotas; allá,
los colonialistas.
En mis permanentes recorridos por el país, desde
Barcelona hasta Cabimas, donde juramenté a decenas de miles de
comités por el Sí, pertenecientes al Frente de las Misiones
Socialistas, hasta esas calles, veredas y bloques de la parroquia heroica
que es el 23 de Enero, he notado el creciente entusiasmo del pueblo venezolano,
acompañado de un verdadero frenesí, desbordado de Pasión
Patria.
Necesario es ahora redoblar la ofensiva general en todo
el frente y por todas partes. Hoy domingo 25 de enero, se inicia la 4ta
Fase de nuestra campaña: El Despliegue.
¡¡Llamo a todo el pueblo, a los partidos
de la Alianza, a los Frentes Sociales, a las Patrullas Socialistas, a
los Comités por el Sí, a desplegar toda la iniciativa, la
creatividad, la alegría, la organización, la maquinaria
y la movilización, hora tras hora, día tras día,
casa por casa, calle por calle, barrio por barrio, ciudad por ciudad,
en una gigantesca operación ofensiva, inteligente, apasionada y
razonada!!
Necesario es pulverizar la poderosa campaña de
desinformación que la contrarrevolución continúa
lanzando contra el pueblo, basada en la permanente manipulación
y el engaño, en un sinfín de cuentos mediáticos de
laboratorio, como ese monumento al absurdo y a la idiotez que es el cuento
de la “reelección indefinida”.
Cada vez que escucho a un pitiyanqui decir que la Enmienda
es “reelección indefinida”, recuerdo a Shakespeare
en Macbeth: “…un cuento contado por un idiota, lleno de sonido
y furia, y que no significa nada”.
Es así: “reelección indefinida”
no significa nada. Sencillamente, la reelección es definida, o
no es. Veamos: el acto de reelegir significa obligatoriamente la convocatoria
definida a elecciones; la definición de una fecha para la votación
popular y un exactamente definido período de mandato; la Constitución
define los lapsos, de cuatro a seis años, para todos los cargos
de elección popular…
¡¡No existe entonces, ninguna cosa que se
parezca a lo que los pitiyanquis llaman “reelección indefinida”!!
Reelegir es volver a elegir. Quien aspire a continuar
en un cargo de elección popular, tiene que someterse al veredicto
del pueblo. ¿Se puede perpetuar alguien en el poder si los votantes
no lo eligen? ¿Por qué no puede ser el pueblo el que ponga
y quite gobiernos? ¿Por qué la oposición teme, como
al diablo, contestar estas simples preguntas? ¿Cuál es la
razón de su temor?
Yo sí lo sé. ¡¡Le temen es
al pueblo, que despertó como un gran Lázaro colectivo!!.
Yo te propongo, compatriota, hombre o mujer, joven de
mi Patria, que entre tú y yo, entre todos nosotros, votando Sí
el próximo 15 de febrero, logremos perpetuar en el poder al pueblo
venezolano, hagamos vitalicio el Proyecto Nacional Simón Bolívar
para lograr la plena Independencia Nacional, coloquemos en un trono eterno
ese binomio maravilloso, sólo posible en la futura Sociedad Socialista:
¡¡la Igualdad y la Libertad!!
Yo, el soldado Chávez, tu amigo Chávez,
creo en ti, y digo con el Padre Bolívar: “creo más
en las resoluciones del pueblo que en los consejos de los sabios”.
Y digo contigo: SÍ !!
Hugo Chávez
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