El Balance Social
aplicado a organismos sin fines de lucro, constituye un instrumento de
comunicación y rendición de cuentas tanto a sus benefactores
como a sus beneficiarios, así como a la comunidad en la que se
insertan sus acciones y a la sociedad en general, que tiene como objeto
justificar y divulgar el cumplimiento de su responsabilidad social. La
práctica del Balance Social comienza en la empresa privada como
resultado de la difusión de la responsabilidad social como forma
de actuación ética empresarial, que la obliga a ir más
allá de sus funciones netamente económicas y rentistas.
Ahora bien, si a la empresa se le exige una actuación impregnada
de responsabilidad social, con mayor razón esta exigencia puede
ser aplicada a organizaciones cuya razón de ser es el cumplimiento
de fines sociales. El Modelo que se presenta está concebido para
ser aplicado a fundaciones y asociaciones civiles privadas y públicas. |