| Los autores comparan
los méritos relativos de dos estrategias para la evaluación
de programas sociales: comparaciones pareadas y diseños experimentales.
Las comparaciones pareadas constituyen las estrategias más utilizadas
tanto en países desarrollados como en desarrollo, mientras que
los diseños experimentales con controles aleatorios son concebidos
para generar comparaciones bastante confiables sobre el impacto del programa.
Hay aplicaciones potenciales para el uso de diseños experimentales.
La introducción del elemento de selección aleatoria asegura
la equidad en el proceso distributivo y permite comparaciones entre los
dos grupos, el experimental y el de control. Igualmente, cuando un programa
se está implementando durante un período restringido, la
selección aleatoria puede emplearse en un proceso de expansión
del mismo. El empleo de diseños experimentales no necesariamente
debe ser incompatible con intervenciones dirigidas a grupos de alta prioridad. |