Se analiza el papel
de los organismos de asistencia internacional en los programas de ajustes
puestos en práctica por América Latina en la década
de los ochenta; se destaca la importancia de la evaluación de la
investigación a fin de estimar adecuadamente los impactos que dichos
programas generan. La enseñanza más importante de la experiencia
con los programas de ajustes es que sus impactos no fueron evaluados ni
por los países beneficiarios ni por los organismos dispensadores
de asistencia técnica que los auspiciaron, lo cual se traduce en
un mayor deterioro de las condiciones de vida y el agravamiento de los
problemas de la sociedad. Esta falta de evaluación tiene que ver
con una marcada debilidad institucional de los países receptores
de la asistencia que incide en la propia continuidad de los programas;
cuestiones tales como el costo real del financiamiento, la necesidad del
reordenamiento de la economía están empezando a ser tenidos
en cuenta en función de la evaluación de los programas y
este aspecto, es quizá uno de los que diferencia los actuales programas
de los de la década anterior. |