Boletín Social
Boletín Social Año 1 Nº 5- Julio 2007/ Depósito Legal pp 200303CS331
IDH, crecimiento económico y políticas públicas
     
El análisis del IDH en Venezuela comparado con otros países sugiere la existencia de distintas vías para generar el Desarrollo Humano. En este sentido, la importancia que reviste el desempeño económico se encuentra en la capacidad de generar bienestar social mediante la transformación del Desarrollo Económico en Desarrollo Humano. Una de las principales herramientas para esta conversión es la política pública, mediante la generación de capacidades, tal y como son entendidas en el paradigma del desarrollo Humano.

El estudio de la relación entre la inversión del Estado en políticas públicas y el Desarrollo Humano, a través del gasto público social y el IDH (y sus componentes) parece aportar evidencias que corroboran estas hipótesis.

El coeficiente de correlación de Pearson entre el gasto social y el Índice de Desarrollo Humano para el período 1962–2004 es de 0,677, correlación significativa para una serie tan larga, que denota la existencia de una fluctuación conjunta entre estas variables (ver Tabla nº 5). No obstante, el índice de correlación más alto encontrado entre ambas variables es el correspondiente al período 1962-1995(1) , siendo de 0,912.

Como se ha señalado anteriormente, este punto en la historia de los 55 años del IDH Venezuela es de gran relevancia. Los años 1993, 1994 y 1995 representan el punto de quiebre del IDH luego de haber alcanzado su punto máximo a los años 1991 y 1992. También representan el punto de quiebre de la inversión social luego de haber alcanzado, igualmente, sus montos más grandes (antes del 2000) en los años 1991–1992.

El año 1993 constituye el último antes de la salida del grupo de alto IDH, y 1996 es el año en que el IDH y el componente ingresos caen a valores superados en 1971 y 1952, respectivamente.

Lo llamativo de este índice de correlación es que precisamente comienza a decaer junto con el descenso de los niveles del componente económico. Así, a partir del año 1996 el índice de correlación (histórico) entre el IDH y el gasto social disminuye.

Al observar los índices de correlación entre el gasto social y los componentes del IDH se identifican algunas relaciones claras:

    1. La caída del índice de correlación entre Gasto social e IDH se explican principalmente por la caída de la         correlación entre Gasto Social y el Componente Económico. Esto es, para el período 1962–1995 es de 0,771         y 0,068 para el período 1962–2004;

    2. Las correlaciones entre los componentes sociales y el gasto social se mantienen estables (la variación no es         significativa) tal como se observa en la tabla nº 5.
 
Índice de correlación Perason Desarrollo Humano y Gasto Social
 
Índice de desarrollo Humano, Componentes y Gasto Social 1950-2004
 
Ramírez, Rains y Stewart plantean que existe una relación causal entre Desarrollo Económico y Desarrollo Humano, que se expresa a través de dos cadenas:

la primera, que va del Desarrollo Económico al Desarrollo Humano y que se explica a través del gasto público    social, la labor de las ONG y de los ingresos de los hogares, invertidos en la promoción de las capacidades (por    ejemplo, alimentos, agua potable, educación y salud)(2) .

La propensión de los hogares a gastar sus ingresos en ítems que contribuyen más directamente a la promoción    del DH varía, por ejemplo, alimentos, agua potable, educación y salud, dependiendo del nivel y distribución de    ingresos. Es probable que un mayor crecimiento y más equitativamente distribuido mejore los gastos en DH.

Si nos dirigimos al gobierno, la asignación de recursos que afecta al DH es una función de gasto total, cuanto se    gasta en los sectores de DH, y la forma como éstos se asignan dentro de estos sectores.

   Finalmente, la actividad de ONG generalmente y en gran medida está orientada a objetivos del DH, (por    ejemplo, proyectos que generan ingresos para los pobres y gasto en escuelas, nutrición y salud)(3).”

La segunda cadena va del Desarrollo Humano al Desarrollo Económico, y se expresa a través del impacto que    tiene en la economía el aumento de las capacidades: “(…) niveles más altos de DH, adicionalmente a ser un fin    en sí mismo, afectan la economía a través de la mejora de las capacidades de las personas y    consecuentemente su creatividad y productividad. La cantidad de inversión doméstica y externa, la selección de    tecnología, doméstica y externa, juntamente con la política global representa otros determinantes importantes    de crecimiento económico(4).”

A partir de estas dos cadenas proponen dos formas de desempeño entre las dos variables (Desarrollo Humano y Crecimiento Económico), que se expresan “(…) en cuatro categorías: virtuoso, vicioso y dos tipos de desproporción, es decir, desproporción con relativamente fuerte DH/débil CE (denominado “DH-desproporcionado”) y desproporción con un relativamente débil DH/fuerte CE (“CE-desproporcionado”). En el caso del ciclo virtuoso, un buen DH mejora el CE, que, a su vez, promueve el DH, y así sucesivamente. Ídem en el caso del ciclo vicioso(5).”

La importancia de estos aportes se encuentra en identificar cómo se articulan los distintos eslabones de las cadenas, generando ciclos autosostenibles que se reproducen mutuamente, bien sea en el caso de los ciclos virtuosos y viciosos. No así en los tipos desproporcionados, los cuales, según los autores, no son estables.
 
Porcentaje de variación del IDH y porcentaje de variación del PIB per cápita 1963-2004
 
A partir del análisis de la relación entre Desarrollo Económico y Desarrollo Humano, pueden extraerse distintos puntos.

En primer lugar, 28 de las 42 años representados en la nube de puntos (gráfico nº 7) se encuentran en los    cuadrantes de crecimiento del Desarrollo Humano (cuadrante Desarrollo Humano y Virtuoso). Los otros catorce    se encuentran en los dos cuadrantes inferiores. 

Sin embargo, el desempeño conjunto general de las dos variables, durante el período analizado, parece ser    zigzagueante. Cambiando en 28 oportunidades de 42 de cuadrante, predomina el desempeño con crecimiento    del Desarrollo Humano y decrecimiento del PIB per cápita, con 15 repeticiones, seguido del desempeño    Virtuoso 13.

En tercer lugar, concurren el desempeño Vicioso y el Crecimiento Económico con ocho y seis repeticiones,    respectivamente (ver gráfico nº 8). 1978-1982 es el período de desempeño continuo más largo de la serie en    un mismo cuadrante (Desproporcionado DH).

 
Desempeño del Componente Económico y desarrollo Humano 1963-2004   Frecuencias del desempeño CE y DH 1963-2004
Desempeño del Componenete Económico y Desarrollo Humano por décadas
Es importante resaltar que durante el período 1963-1982, todos los años se encontraban entre los dos cuadrantes superiores (desproporcionado DH y círculo Virtuoso), con la excepción puntual de los años 1964 y 1968, ambos privilegiando el Crecimiento Económico.

De los 13 años de desempeño en el círculo Virtuoso, cuatro años provienen del cuadrante Desproporcionado DH. Tres son reproducción del mismo círculo. Otros 3 provienen del círculo vicioso y 2 del cuadrante Desproporcionado CE(6) .

Varias rutas prosiguen los años en los cuales se da desempeño Virtuoso: cuatro se dirigen al crecimiento del IDH sin crecimiento económico, tres reproducen los círculos Virtuosos, y dos hasta el círculo Vicioso.

También se puede observar en el gráfico nº 7, una tendencia hacia el aumento de la dispersión (cambios de cuadrantes, y a alejarse del centro). La Tabla nº 7 adiciona información que ilustra este hecho. Durante los años sesenta y setenta, la gran mayoría del comportamiento de las dos variables se encuentra entre el círculo virtuoso y el IDH. La década de los ochenta se ve marcada por la aparición de los primeros círculos Viciosos, los cuales se consolidan en la década de los noventa.

Si revisamos los puntos que hemos identificado a lo largo de este trabajo como claves en el camino del Desarrollo Humano, observamos que a partir del año 1993 y hasta el 2000, el Desarrollo Humano presenta el mayor número de ciclos de círculos Viciosos de la serie.
 
 
(1) El mismo valor del coeficiente de correlación se repite para los períodos 1962–1993,1962–1994 y 1962–1995.
(2) RANIS, Gustav, STEWART Frances y RAMÍREZ Alejandro, Economic Growth and Human Development, World      Development Vol 25, Nº2, 2000; RANIS, Gustav y STEWART Frances, Crecimiento Económico y Desarrollo      Humano en América Latina, Revista de la CEPAL Nº78 Dic. 2002; Gustav, Cadena Causal entre Desarrollo      Humano y Crecimiento Económico, – Boletín Nº 32 – Mayo 2007, disponible en:      www.revistadedesarrollohumano.org
(3) Opus cit.
(4) Ibidem.
(5) Ibid.
(6) El año restante, es el primero de la serie -1936- por lo cual no podemos identificar el año que lo precede.
 

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