Boletín Social Año 1 Nº 5- Julio 2007/ Depósito Legal pp 200303CS331
55 años del IDH en Venezuela. Componentes del IDH
     
55 años de IDH Venezuela

El mayor crecimiento anual del IDH se
registra el año 1999
con una variación de 0,0552 con respecto
al año 1998, mientras
el mayor decrecimiento para el año 1996,
con una variación
de -0.0928 con
respecto al año 1995.

 
El análisis del comportamiento del Desarrollo Humano en Venezuela durante el período comprendido entre 1950 y 2004, permite aproximarnos a la realidad del país y sus ciclos históricos. En este sentido varios puntos resaltan del análisis:

En la Tabla nº 1 se presentan los valores del IDH y podemos observar una    tendencia ascendente del IDH, aún con importantes etapas de descensos (gráfico    nº1). Para el año 1950 el valor del IDH (0,4607) ubica a Venezuela en el grupo de    países con un bajo Desarrollo Humano, categoría en la que permanece hasta    1955, para ascender, el siguiente año, a la categoría de Desarrollo Humano    medio, con un índice de 0,5265.

A partir de este momento, comienza el recorrido que lo llevaría en el año 1980 a    entrar, por primera vez, en el grupo de países con alto Desarrollo Humano con un    índice de 0,8213. Para el año 1994 retorna nuevamente al grupo intermedio,    donde transcurre los próximos 9 años, finalmente regresando de nuevo, en el año    2004, al grupo con alto IDH.

A pesar de este recorrido con tropiezos, el balance general de la evolución en 55    años, presenta una variación total de 0,3403 puntos, con 39 años de balance    ascendente, 14 descendente y uno neutral (o de crecimiento cero) tal como se    observa en la tabla nº 2.

 
 
 
El mayor crecimiento anual del IDH se registra el año 1999 con una variación de 0,0552 con respecto al año 1998, mientras el mayor decrecimiento ocurre para el año 1996, con una variación de -0.0928 con respecto al año 1995.
Fuente: INE. Cálculos Propios
 
Al examinar la evolución del IDH por décadas, se observa que las tres primeras que van de 1950 hasta 1980 el IDH presenta un saldo positivo de variación de 0,1515, 0,0768 y 0,1323, respectivamente. Al finalizar este período, para el año 1980, el IDH había llegado a 0,8213 luego de incrementarse 0,3605 puntos en 30 años.

Las dos décadas siguientes (de 1981 al 2000) están marcadas por un período de relativo estancamiento y/o retroceso, (la variación para cada década es de -0,0002 y -0,0698, respectivamente), que dan paso a una vertiginosa caída del desarrollo humano, dos años después de haber alcanzado sus niveles más altos (0,8536 y 0,8522) en los años 1991 y 1992.

De esta manera, para 1994 retorna al grupo de países con desarrollo humano medio (0,7921), retrocediendo en el período 1996-1998 a niveles superados a comienzos de la década de los 70. Finalmente, a partir de allí, transita nuevamente el camino hacia el alto Desarrollo Humano, alcanzado para el año 2004 con un índice de 0,8010 y con una variación total, para los primeros años de esta década, de 0,0498
 
Componentes del IDH

Lo primero que resalta
del análisis descriptivo
de estos componentes
es la diferencia en
sus comportamientos, especialmente entre
los componentes
de la dimensión social (esperanza de vida
y logro educativo)
y el componente económico

 
El Índice de Desarrollo Humano, tal como se señaló anteriormente, se construye a partir de 3 componentes:

componente esperanza de vida;

componente logro educativo y

componente ingreso.

El análisis de estos componentes permite una mejor y más completa comprensión de la evolución del Desarrollo Humano.

Lo primero que resalta del análisis descriptivo de estos componentes es la diferencia en sus comportamientos, especialmente entre los componentes de la dimensión social (esperanza de vida y logro educativo) y el componente económico.

Mientras éste último se presenta mucho más “volátil”, y sometido (como es de esperar) a los ciclos zigzagueantes de la economía, los componentes logro educativo y esperanza de vida muestran un comportamiento mucho más constante, trazando un recorrido ascendente con pocos retrocesos.

En el comportamiento del componente económico se pueden identificar tres etapas:

la primera, que va de 1950 hasta el año 1963 con una pendiente ascendente que lleva los valores del componente de 0,4474 hasta 0,8361 para esos años, arrojando un aumento total de 0,3887, y promediando un crecimiento anual de 0,0299. El paso de 1963 a 1964 está signado por una caída de 0,2059 puntos para retroceder hasta 0,6302.

De allí comienza una segunda etapa de recuperación, que consigue los niveles “perdidos” entre 1971 y 1972, para luego alcanzar una relativa estabilidad los siguientes 20 años (entre 1973 y 1993), todos con valores superiores a 0,9000, y un punto máximo de 0,9944 en 1981.
 
 
A partir de 1993 y hasta 1998 comienza un nuevo período (tercera etapa) de decrecimiento hasta alcanzar, en   este último año, un índice de 0,4720 (el índice del componente ingreso más bajo desde 1952) y que termina en   un nuevo período de desarrollo durante los siguientes 6 años, hasta remontar en el 2004 a 0,7146.

Componente económico

Se caracteriza así el componente económico por ciclos de crecimiento seguidos por grandes retrocesos que logran disminuir los valores del componente en un período muy corto de tiempo, hasta niveles “superados” cuatro décadas atrás.

Al analizar el movimiento conjunto entre el IDH y el componente económico, se hace evidente que el primero se encuentra completamente susceptible a la influencia del segundo; no obstante también se logra observar que especialmente en tiempo de estabilidad del componente económico, el IDH continúa su recorrido con cierta autonomía.

 
 
Resaltan los valores correspondientes a los años 1981, 1991 y 1997. Para el primero de los años el componente económico alcanza el valor más alto de su historia, mientras el IDH se encuentra en pleno recorrido de ascenso. Por su parte, para el año 1991, el IDH registra la marca más alta de su historia, mientras el componente económico viene con una tendencia zigzagueante. De igual manera, a partir del año 1997, el IDH asume valores que antes sólo habían sido posibles con rendimientos mucho mayores del componente económico. Esta tendencia parece estar relacionada con el desempeño de los componentes de la dimensión social del IDH, y en especial, para los últimos años de los que disponemos información, con el componente logro educativo.  

Componente social

Estos dos componentes presentan comportamientos mucho menos volátiles que el del económico, siendo su desarrollo mucho más lento y con pocas (casi nulas) regresiones. Así, estos componentes se presentan mucho más estructurales.

El índice del componente esperanza de vida parte de 0,5032 en 1950 y logra aumentar en el transcurso de 55    años un total de 0,2965, con un promedio anual de 0,0054 y con solo dos años de decrecimiento, a saber, 2003    y 2004.
 
 
El componente educativo igualmente presenta un desempeño de crecimiento continuo con tan sólo tres años de    decrecimiento (1990, 1995 y 1998). Partiendo en 1950 de 0,4317, y tras un incremento promedio en 55 años    de 0,0083, alcanza su valor más alto de la historia al final del período con 0,8888 (año 2004), y pareciese    enrumbarse hacia la franja superior a 0,9000, tal como se observa en el gráfico nº 4.

Sin embargo, y a pesar del “constante” crecimiento del componente logro educativo, durante el período 1991–1999 parece atarse a la “crisis” del componente económico (ver gráfico nº 2, para luego recuperarse y continuar el camino ascendente durante el período 2000–2004. Para este último año, tal como sugerimos anteriormente, y en función del desempeño de los componentes logro educativo y esperanza de vida, por primera vez en la historia del país, Venezuela presenta un alto Índice de Desarrollo Humano, con un componente económico comparativamente tan bajo como lo es 0,7146. En todos los años anteriores en que el IDH había obtenido un valor superior a 0,8000, lo había conseguido con valores del componente económico superiores a 0,9000.

La importancia de este hecho radica en que, tal como hemos observado, los componentes de la dimensión social del IDH, son mucho más estables que el componente económico, lo que garantiza una cierta resistencia del IDH a los volátiles ciclos económicos.

Si tomamos los valores máximos alcanzados por los dos componentes de la dimensión social, es decir 0,8120 (correspondiente al año 2002) para el componente esperanza de vida y 0,8888 (correspondiente al año 2004) para el componente logro educativo, podríamos afirmar o esperar que el IDH se mantendrá por encima del umbral de IDH alto (es decir, igual o mayor a 0,8000) hasta con valores del componente económico de 0,6992.
 




http://www.gerenciasocial.org.ve
web stats script